El Centro Argentino de Arte Cerámico fue invitado por el Espacio Hornos sin Fronteras a realizar una muestra con obras de sus socios, y como expresa Mariel Tarela en el texto curatorial, fue una generosa invitación y una gran oportunidad para la proximidad y para compartir el fuego. La muestra se presentó desde el 22 al 30 de mayo de 2026, en el espacio ubicado en Constitución 2229 (CABA).
CERCA
El título elegido es Cerca. Un término simple. Una medida de distancia, pero sobre todo, una decisión.
Hoy nos encontramos en el Espacio Hornos sin Fronteras. Presentamos una muestra conformada por socios del Centro Argentino de Arte Cerámico (CAAC).
Los modos en que miramos, pensamos y vivimos la cerámica entrañan múltiples capas. El imaginario que compartimos no es estático. Es un campo dinámico, atravesado por la tradición y por las formas de aprender a observar.
A lo largo del tiempo, nuestra disciplina se ha configurado a través de distintos sitios. Talleres de artistas, aulas universitarias, espacios de producción comunitaria, instituciones históricas. Con demasiada frecuencia, estos ámbitos se han constituído como compartimentos estancos. Universos con lógicas propias, que rara vez dialogan entre sí.
A menudo, esta distancia no nace de un abismo real. Se alimenta de algo mucho más sutil. De percepciones históricas, de preconceptos heredados que sostenemos sin poner a prueba. Separaciones basadas en lo que suponemos que es el otro. Nos alejamos antes de darnos la oportunidad del encuentro. La falta de diálogo empobrece siempre los posibles desarrollos.
La invitación al CAAC a exponer en el Espacio Hornos sin Fronteras propone revisar esa cartografía. Con el propósito es enfocar la mirada en las zonas de contacto. Buscar porosidades que permiten intercambios. Es una prueba vital de que todos somos ceramistas, y de que cada uno de nosotros es valioso y necesario. Creemos en el poder de los microcambios. Acciones pequeñas y conscientes que, sumadas, pueden generar transformaciones profundas. CERCA es, en este sentido, un punto de descompresión. Una fiesta. Un lugar de encuentro donde las distintas atmósferas de nuestro campo pueden por fin arremolinarse y mezclarse. Una turbulencia necesaria. Un flujo continuo entre la historia y el presente, la reflexión institucional y el hacer cotidiano.
La arcilla exige contacto. Nos pide involucrar el cuerpo y la mirada. Esta muestra es una generosa invitación. A diagnosticar la escena en la que actuamos. A identificar nuevas oportunidades compartidas en proximidad.
Fortalecer la cerámica argentina exige reconocer su complejidad. Y desde esa comprensión,
impulsar un crecimiento más sinérgico y equitativo. El oficio nos convoca. Compartimos el fuego.
Y hoy estamos cerca.
Mariel Tarela. Presidenta del CAAC.
@caac_1958









































