¿Cerámica ó porcelana?

Por Luis Speciale- 05/2000

Esta pregunta resulta casi absurda para aquellos que conocen de cerámica pero es mucho más común de lo que podemos suponer y me la han formulado hasta profesionales universitarios. Existe una gran confusión, e ignorancia, acerca de los materiales cerámicos y la terminología empleada para clasificarlos. En los últimos años se está intentando unificar bajo la denominación general de “Materiales cerámicos” a los cerámicos tradicionales, los de avanzada y otros materiales inorgánicos no metálicos (vidrios, cementos, etc.) Este enfoque, más técnico; por ahora no ha superado el ámbito de los especialistas, pero en cuanto a los materiales cerámicos tradicionales, de antigua data y conocimiento popular, no es fácil aceptar como muchos ceramistas los denominan erróneamente evidenciando un desconocimiento que resulta inadmisible. Estos ceramistas que deberían cuidar su trabajo, y defender el material que utilizan, mal lo pueden hacer si ni siquiera conocen su verdadero nombre. Esta modalidad se ha hecho extensiva a comerciantes, galeristas, profesionales de la arquitectura y la decoración y otros intermediarios y así va llegando, finalmente, al público en general instalando en la sociedad un lenguaje incorrecto y evidentemente perjudicial.
La terracota o barro cocido, las lozas en sus diversas variedades, los gres, las porcelanas, los refractarios, son todos materiales cerámicos de diferente composición y características, pero todos componentes de la familia cerámica, familia a la que se van agregando materiales más modernos y otros no tradicionales. Como en muchas familias hay parientes más sencillos y otros más sofisticados pero esta diferencia, que a veces pretenden imponernos, no determina la nobleza del material.
Si los ceramistas pretenden que algún día el público reconozca su trabajo y valore su material deben preocuparse por conocerlo mejor y llamarlo por su verdadero nombre.