3 – HIDRATACION

water drop splash in a glass blue colored

En esta oportunidad presentamos esta crítica referida al tema ” Hidratación ” que un conocido autor publicó en su ” Manual de esmaltes cerámicos ” / Tomo 2.

HIDRATACION
(Manual de esmaltes cerámicos – Tomo 2)
El autor habla, al principio de este tomo, del tema hidratación de los esmaltes y nos
aconseja algunos procedimientos para hacerlo, pero olvida explicar los fundamentos o
sea el porqué debemos hacerlo. Considero que es muy importante el hecho de entender
lo que se va a hacer antes de hacerlo.
Cuando hablamos de hidratación de los esmaltes cerámicos no lo podemos hacer en
general sino en particular. Hay esmaltes cerámicos que por su composición y/o el
método de aplicación a utilizar no necesitan ser hidratados (esmaltes al aceite, para
tercer fuego, esmaltes para aplicaciones serigráficas , para técnicas de aplicación en
polvo seco, y otros). Solamente tenemos que hidratar aquellos esmaltes cuyos
componentes sean, preferentemente, insolubles y contengan en su composición
agregados de suspensión (arcillas, bentonitas) y eventualmente adhesivos orgánicos y/o
también algún aditivo para controlar su reología (suspensión, viscosidad, etc.). El
proceso de hidratación se realiza agregando la cantidad de agua necesaria (previamente
calculada) y respetando la forma y los tiempos que la experiencia nos indica. Si la
hidratación fue realizada de manera correcta observaremos que los esmaltes cerámicos
se mantienen mejor en suspensión, se aplican más fácilmente y quedan mejor adheridos
a la superficie de los bizcochos o piezas crudas (monococción). Luego de considerar
estos detalles leemos, a continuación, las indicaciones que nos da el autor para
conseguir la hidratación:
1) “usar un mortero de porcelana o vidrio y luego agregar el esmalte y el agua. Se los
deberá mezclar y revolver prolongadamente hasta que no queden grumos visibles. En
algunos casos será necesario tamizar la suspensión para eliminar partículas gruesas de
algún ingrediente poco molido”.
2) “Las grandes fábricas de cerámica no usarán métodos manuales para “desagrumar”
el esmalte y mezclarlo con el agua, sino que emplearán molinos de bolas”.
3) En algún momento previene: “Cuídese de no usar excesivo porcentaje de agua,
pues así el esmalte no vitrificará correctamente”.
COMENTARIOS
1) El autor recomienda el procedimiento menos recomendable para esta operación.
La forma más simple, y cómoda, utilizada en talleres y fábricas con experiencia es la de
agregar primero el agua (en la cantidad calculada) y luego, lentamente, todo el esmalte
seco sin revolver, pues al hacerlo se forman los grumos. A continuación se deja hidratar
por lo menos 24 horas. De esta manera y con poco esfuerzo tendremos al esmalte en
perfectas condiciones, lo mismo para preparar 1 kg que 1000 kg o más.
Pasado ese tiempo se revuelve, suavemente, para homogeneizar la suspensión y ya
se puede proceder a tamizar (se debe realizar esta operación en todos los casos, sin
excepción). Lo más recomendable es usar un tamiz de malla Nº 80 de acero inoxidable.
Podemos aclarar que si el ceramista no puede, por cualquier motivo, esperar las 24
horas necesarias para una perfecta hidratación, puede reducir ese tiempo a 2 ó 3 horas
utilizando agua bien caliente (80º ó 90º C)
En las industrias siempre es más práctico esperar las 24 horas horas que calentar
cantidades grandes de agua.
2) El autor pasa de recomendar el uso de morteros de porcelana o vidrio (con
capacidad, habitualmente, no mayor de 1 kg) a las grandes fábricas, quedando en el
medio, ignorados, infinidad de talleres o pequeñas fábricas que solamente preparan
cantidades que oscilan entre los 5 a 25 kg y a veces un poco más y que no tienen
equipamiento especial. Afortunadamente tampoco lo necesitan pues con un recipiente
de capacidad adecuada y utilizando la sencilla técnica que recomiendo ya tienen el
problema solucionado.
Respecto a las grandes fábricas sentencia:
“que emplearán molinos de bolas para esta operación (hidratado o desagrumado)” y
así nos revela su desconocimiento.
Los molinos de bolas solamente se utilizan (por razones operativas prácticas) para
preparar esmaltes cerámicos por molienda cuando los componentes utilizados están sin
moler o son más gruesos que lo necesario. Los esmaltes que ya tengan la finura
apropiada (promedio malla Nº 200) no deben ser hidratados en un equipo de molienda
pues se pasarían de finura y esto trae otros problemas. El procedimiento normalmente
empleado en dichas fábricas es el recomendado en el punto anterior (24 horas de
hidratación sin revolver), después de este tiempo y si las cantidades son muy grandes se
utilizan agitadores mecánicos para homogeneizar la suspensión.
En ya casi 40 años de profesión ocupé cargos de Asesor técnico y en ocasiones de
Director técnico de importantes fábricas de nuestro país y en base a toda esa
experiencia les puedo asegurar que esto es así. De todas maneras, y a título de ejercicio,
sería conveniente que el lector interesado pruebe ambos procedimientos y aprecie la
diferencia.
3 ) Aquí donde el autor nos previene acerca de la falta de vitrificación de los esmaltes
cerámicos por exceso de agua de hidratación podemos aclarar que una cosa no tiene
nada que ver con la otra (considerando el uso de esmaltes normales y sin contenidos
solubles). La correcta vitrificación se produce en función de la cantidad de esmalte
aplicado y de las condiciones óptimas de cocción. El exceso de agua que el esmalte
pudiera contener solamente nos va a producir alguna incomodidad en la aplicación del
mismo pero de ninguna manera problemas de vitrificación.