1° de AGOSTO: Activación Social Cerámica | Convocatoria abierta
La olla de barro nos vuelve a reunir
Cada 1° de agosto, numerosas comunidades de los Andes y de otros territorios de América celebran ceremonias de agradecimiento a la Tierra, expresando una profunda relación de reciprocidad con aquello que nos sostiene y nos nutre.
Inspirada en ese mismo espíritu, TANQA Casa de Oficio Cerámico (Catamarca) y Charó Espacio Vivo (Tucumán) impulsan la primera Activación Social Cerámica, una invitación abierta a recuperar un gesto cotidiano que todavía tiene la capacidad de reunirnos: volver a cocinar en una olla de barro y compartir el alimento.
La Activación Social Cerámica es una propuesta que entiende a la cerámica no solo como un oficio o una producción material, sino también como una práctica cultural capaz de fortalecer los vínculos sociales a través de gestos cotidianos.
A esta iniciativa adhieren Taller Imagen (Junín, Buenos Aires), La Churita (Jujuy) y Revista Cerámica, convocando a ceramistas, cocineros, familias, escuelas, espacios culturales, restaurantes, organizaciones y a todas las personas que deseen participar, hagan o no cerámica.
No buscamos reproducir ceremonias ancestrales ni compartir una misma creencia. Proponemos traducir algunos de sus valores más universales —el agradecimiento, la reciprocidad, el cuidado y el encuentro— en una práctica cotidiana que cualquier persona pueda hacer propia.
La propuesta es sencilla: cocinar en una olla de barro, compartir la mesa con otras personas y contar la historia de esa pieza. ¿Quién la hizo? ¿Cómo llegó a nuestras manos? ¿Qué recuerdos guarda? Cada olla conserva una memoria y cada encuentro le suma una nueva.
La olla de barro es mucho más que un recipiente de cocina. Su forma evoca un vientre: contiene, transforma y nutre. En su interior los alimentos se transforman en alimento compartido y, alrededor de ella, las personas conversan, recuerdan, celebran y fortalecen sus vínculos. Como un vientre, la olla contiene la posibilidad de alimentar la vida y el encuentro.
Esta Activación Social Cerámica también propone recuperar el sentido de la reciprocidad. Regalar una olla de barro puede ser mucho más que entregar un objeto: es ofrecer la posibilidad de compartir el alimento y abrir un espacio de encuentro. Quien recibe una olla recibe también la posibilidad de continuar ese gesto: usarla, compartirla y, cuando llegue el momento, regalar otra para que la cadena de encuentros continúe.
Creemos que las tradiciones permanecen vivas cuando encuentran nuevas formas de practicarse. Por eso queremos que este 1° de agosto, en distintos lugares de Argentina y de Latinoamérica, muchas ollas vuelvan al fuego al mismo tiempo. Que ese gesto cotidiano nos recuerde que la cultura también se cocina, se comparte y se construye alrededor de una mesa.
¿Cómo participar?
- Cociná en una olla de barro.
- Compartí la mesa con otras personas.
- Contá la historia de esa olla y de quien la hizo.
- Compartí una fotografía o un video del encuentro en tus redes sociales.
Porque cuando una olla de barro vuelve al fuego, también se encienden la memoria, los vínculos y la cultura.
Una olla de barro nos vuelve a reunir.
Impulsan: TANQA Casa de Oficio Cerámico y Charó






