Un gesto histórico y generoso: donación de Vilma Villaverde al CAAC

El 28 de marzo de 2026 vivimos una jornada histórica que latirá en el corazón de nuestra comunidad como el símbolo de un nuevo comienzo. En una noche cargada de afecto y rodeada de colegas -tanto presentes como aquellos que acompañaron desde la virtualidad-, la querida Vilma Villaverde anunció la donación de su taller para que se convierta en la sede definitiva del Centro Argentino de Arte Cerámico (CAAC).

Este gesto de inmensa generosidad no solo dignifica su trayectoria, sino que materializa el anhelo de los pioneros que en 1958 soñaron con un espacio propio. Tras 68 años de trabajo incansable de sucesivas comisiones directivas, este acto de entrega absoluta permite al CAAC contar con un ámbito único, donde la obra de toda una vida convivirá con la actividad presente y futura de nuestra disciplina.

Sus palabras quedarán atesoradas como una huella indeleble:

“La buena noticia es que tomé una decisión muy importante. Pensé en que mi taller se pueda convertir en la sede del CAAC. Siento que con este hecho se está cumpliendo el sueño de esos pioneros que en los años 50 se reunieron para formar un centro que los agrupara y, por otro lado, estamos dejando un legado para el futuro; eso realmente me hace muy feliz”.

Aquel sueño finalmente se concreta y nos invita a proyectar con esperanza. Al brindar el lugar donde habita la magia de su creación, Vilma reafirma su compromiso con la dimensión humana del arte y honra la historia de nuestra institución.

El Centro de Arte Cerámico asume este desafío con la mayor responsabilidad y profundo afecto. Y se compromete a preservar su acervo y a mantener este universo de posibilidades abierto para todos los artistas.

¡Gracias, Vilma, por iluminar el alma de todos los ceramistas y hacernos parte de tu historia!