Agua y Fuego: BARRO CALCHAQUÍ 2026

Del 20 al 25 de julio de 2026, la localidad de San Carlos, en los Valles Calchaquíes salteños, volvió a convertirse en punto de encuentro para ceramistas de Argentina y Latinoamérica. Durante seis días, el Encuentro Latinoamericano de Ceramistas Barro Calchaquí 2026 reunió a artistas y participantes en torno al barro, el territorio y el hacer colectivo, con una programación abierta y gratuita que incluyó trabajo en la plaza, charlas, talleres, muestras, música, baile y distintas actividades culturales.

En esta edición, el tema propuesto fue Agua y Fuego, dos elementos esenciales tanto para la práctica cerámica como para la vida. El agua, entendida como fuente de vida y bien común; el fuego, como energía transformadora y como conocimiento técnico y ancestral. Desde allí, el encuentro propuso reflexionar sobre la relación entre materia, territorio, comunidad y las formas en que habitamos y transformamos nuestro entorno.

El equipo organizador está integrado por Gastón Contreras, Juan Nadalino, María Inés Reverdito y Laura Kesztenbaum, junto a muchas otras personas que colaboran con gran responsabilidad, compromiso y un amor infinito por este encuentro.
En la plaza de San Carlos, treinta ceramistas, nacionales e internacionales, trabajaron durante cuatro jornadas a la vista del público, utilizando arcilla de la región y diferentes técnicas, para luego participar de una horneada a leña. A la experiencia se sumó, durante un par de jornadas, el desafío del viento Zonda, que puso a prueba el trabajo y la organización, pero también se convirtió en parte de las circunstancias que acompañaron este encuentro. Y alrededor del trabajo con el barro sucedía todo lo demás: música, baile, conversaciones y encuentros espontáneos.
Sin premios ni competencia, las obras y los procesos compartidos fueron parte de una experiencia cuyo principal valor aparece en el intercambio de saberes, en las conversaciones que surgen mientras se trabaja, en la escucha y en la posibilidad de encontrarse con otras formas de pensar y hacer cerámica. Las distintas miradas, experiencias y trayectorias de quienes participan enriquecen un espacio donde el diálogo ocupa un lugar central.
Más que un acontecimiento puntual, Barro Calchaquí es una manera de entender la cerámica: como oficio, como práctica artística, como espacio de encuentro y como construcción comunitaria.
A continuación, algunas voces de los artistas que fueron protagonistas de ese hacer en la plaza durante esta edición 2026.

Alejandra Bustamante. La Rioja
@escalfart_ceramica
“Es mi primer barro participando, he venido antes como visitante, en esta ocasión participamos a través de la Secretaría de Cultura de la Rioja, con la directora del mercado artesanal. Estoy investigando sobre tierras del territorio y llevo a cabo un proyecto en la ruta del fuego, construyendo hornos en las comunidades interesadas en aprender el oficio, y trabajamos durante dos meses, realizando el proceso desde la cosecha de la arcilla hasta la quema. La obra se llama el fuego de Yacu. Habla de Yacurmana, una divinidad de la Rioja, del pueblo de los Chuquis, que protege las aguas y los ríos.  La leyenda habla de que cuando el humano contamina las aguas, la Yacurmana se enoja y corta las vertientes.”

Elizabeth Cabral. Buenos Aires
@elizabethacabral
“Primera vez en el barro como trabajadora. Me encanta conocer artistas de otros lugares, compartir una mesa, el trabajo. Es un gran desafío el clima, mucho viento, mucho sol, pero también me gustó salir de la de comodidad y tratar de levantar una pieza a ciegas, con todo embolsado, casi sin ver…
Con mi obra, inventé una leyenda que tiene que ver con la huella del ser humano, su paso por la tierra y cómo influye en los recursos naturales. Hasta que los dioses secaron todo, entonces un joven subió a la montaña a pedir que nos ayuden y la montaña se ha apiado de él, se abrió en un fuego que dio vida a los sapos que traen el agua y la vida. Un nuevo renacer y la posibilidad nuestra de pensar qué hacemos con el renacimiento.”

VILMA VILLAVERDE
vilma.villaverde
“Mi primer barro. Estoy muy contenta de ver que en mi país se realizen estos encuentros, que tienen un valor espectacular, recupera la memoria, nos muestra una realidad distinta. Es un enriquecimiento muy importante para el país y para mí. Una está en sus talleres en Buenos Aires, con sus alumnos, con todas las comodidades. Nunca había viajado por el norte argentino, es un panorama totalmente diferente y nuevo para mí, un aporte muy grande de conocimiento que hasta hoy sólo tuve de manera teórica, sobre la utilización de la cerámica desde lo ancestral.”

Anahía Roth. Santa Cruz
@koraiken
“Este es mi primer barro. Hace muchos años que quería venir, pero vivo a 3000 km de distancia. Es fantástico lo presencial, el abrazo, el contacto, el mate…
Mi obra es un “macatobiano”, un ave acuática zambullidora, una especie en peligro crítico de extinción. Quedan muy pocos ejemplares, es endémico del río Santa Cruz, no existe en otro lugar del mundo, por su naturaleza frágil. Tiene depredadores, las gaviotas y la construcción las represas en el río Santa Cruz. La realidad es que a largo plazo esto tiene consecuencias para todos, y la propuesta es “ríos libres hasta el mar, no a las represas”. Me siento con la obligación moral de difundir y hacer visible la problemática, que no es sólo el macatobiano, sino de todo lo que está alrededor. El agua es un recurso que no valoramos y es necesaria la toma de conciencia de su valor para que podamos vivir como especie sin extinguirnos.”

Daniela Escobar. Salta
“Tengo 42 años, soy oriunda de Salta, pero vivo en el Valle Calchaquí ya hace 20 años, hace 6 años por esta zona de San Carlos. Trabajo con la cerámica hace 13 años, aprendí en la escuela de alfarería de Cafayate. Trabajo en mi casa, tengo mi hornito de leña y me dedico más que nada a hacer piezas bruñidas.
Mi obra es una vasija contenedora de agua y fuego, con un sahumador, en la panza de la mujer, como mi panza, estoy en la parte final del embarazo, dando lo último.”

 

Belen Chamorro / Hornos Escultóricos. Mar del plata   @belchamorro_humoceramicas
“Participo en el Barro desde el 2012. Construímos este horno, que se llama Calcifer, que es un personaje de una película de Studio Ghibli, porque representa el fuego, por la temática de este año, nosotros elegimos celebrar el fuego. El grupo de hornos escultóricos siempre celebra el fuego. Calcifer tiene la particularidad de que está hecho en tres gajos y cuando llegue a la temperatura deseada vamos a abrirlo, para ver las hermosas piezas que hay dentro, unas luminarias que hizo Pedro Crispo.
Este año somos seis en el grupo: Mariano Sivak, Sergio Chuprion, Perla Murillo, Micaela Giani, Natalia Gutiérrez y yo. Para estos hornos traemos la idea de la propuesta, y después lo hermoso es que lo construimos entre todos.”

Florencia Bidone. Mendoza
@florartallerceramica
“Tengo 30 años.  Primer Barro trabajando acá en vivo.
Me encanta este intercambio, conocer gente… es difícil estar trabajando frente a tantas personas, con tanta exposición, distinto al trabajo en el taller, muy concentrada. No soy mendocina, nací en Buenos Aires en Lanús, me formé en el IUNA, también pasé por el IMCA y me formé en distintos talleres. Y estoy en Mendoza hace ya dos años y medio, me mudé para estar más cerca de la naturaleza. Estoy avanzando en el desarrollo del oficio, investigar el material local, y también visibilizar la problemática del agua, el año pasado se debatió la reforma de la ley provincial de Mendoza que protege el agua, la querían modificar para instalar una mina San Jorge, así que vine para visibilizar eso que está pasando en todo el país.”

Guadalupe Adrover. Los Toldos
@eltallerdeguada_
“Tengo 22 años. Es la primera vez que estoy trabajando en el Barro.
Estudio en Junín, terminando el profesorado de artes visuales. Estoy dando clases de cerámica a niños, en un taller de mi pueblo.
Mi obra es un mural con la iglesia, parte del fuego, el agua, los paisajes de acá.

 

 

Claudia y Patricia Mercado. El carril, Salta
@colibriceramica.elcarril
“Es nuestro primer barro, quedamos las dos seleccionadas, dentro de los 30 participantes, 15 de Argentina y 15 internacionales. Yo tengo 52 años y hace 25 que trabajo. Somos profesoras, de Lengua y de Bellas Artes, y hace 3 años que incursionamos en la cerámica. Venir al barro, a mí me abrió una puerta infinita hacia esto que es la cultura de nuestras raíces, ya tenemos nuestro taller, pero todavía no abierto al público, la idea es poder continuar y vivir de esto.”

 

Ingeborg Gazi/ Córdoba.
@ingeborg.esculturas
“Soy licenciada en artes plásticas, docente de escultura en la Universidad de La Rioja, Tengo mi taller en Córdoba y he trabajado mayormente con escultura cerámica desde hace muchos años.
Vilma Villaverde es una de mis primeras referentes importantes y escultoras, la admiro desde muy chica, porque es una mujer haciendo escultura de gran formato en una época que nadie hacía eso con la cerámica, mirándola trabajar, me emociona, su sencillez y su apertura para los demás. Es la primera vez que tengo la oportunidad de hablar con ella.
También es la primera vez que vengo a un encuentro a trabajar, y es un montón para mí este nivel de exposición. Lo hago intencionalmente para salir, me parece que estamos en un momento muy difícil y que es muy importante juntarnos.
Está siendo todo muy intenso y mucha emoción y encuentro con gente muy hermosa, el espíritu de este evento tan autogestivo, con tanto esfuerzo y de tanta calidad, ya lo tengo en el corazón y estoy muy feliz.
Y en mi obra, estoy en la búsqueda de gesto de la arcilla, el pliegue, la textura, la expansión cuando uno estira una pasta…Como soy escultora siempre estoy buscando pastas texturadas, le estoy sumando aditivos a la pasta, en este caso no fue la excepción, le agregué chamote, aserrín y un engobe, busco la textura y la estructura, que me permite gran tamaño. Y cuando se seca, empiezo a hacer una talla muy sutil, y un ahuecado muy esmerado, soy una apasionada de la cavidad, del ahuecado como arte. Para mí el volumen negativo es parte vital de esa composición y de esa forma. Me gusta que se vean esos huecos, que tenga diferentes apoyos y que se pueda disfrutar del afuera y “lo de adentro”, porque no somos solo lo que se ve de nosotros, somos más, y hago de eso una cuestión una poética.”

José Joaquín Rivera. Junín de los Andes, Neuquén. @elarcilloso
“Tengo 40 años. Es mi primer barro, y estoy feliz de conocer tanta gente, lo conocí a Gastón Contreras el año pasado en un encuentro en Zapala, me enteré de toda la movida.
Mi obra es una vasija escultórica que tiene dos caras. Por un lado, una figura que está literalmente prendida fuego y gritando, surgió en el verano cuando se nos prendieron fuego los bosques en la Patagonia, y del otro lado es una figura que el agua le está llegando hasta el cuello.”

 

Mihaela Sifuentes. Bolivia
@miha.ceramics
“Tengo 41 años y es mi primer Barro Calchaquí. Visité el barro , el año pasado, en Perú,  y ahí me animaron a participar a este barro.
Mi obra es una pieza que tiene semillas de chía en una parte y empezaron a brotar. La idea es generar ritos nuevos, porque esta pieza la tomé de la cultura Chavín, Perú , que fueron los primeros en utilizar cerámica, trabajan y queman sus piezas. Y ya conocían la técnica del ahumado. Hice esta pieza pequeña, que ya pasó por el fuego. Se me ocurrió ponerle las semillas de chía solamente en una parte, en la mitad de la pieza.  Porque a veces el ser humano siembra semillas y otra siembra sueños, objetivos, metas…para eso queda la otra mitad de la pieza. Y la idea es que la persona todos los días la riegue, el acto de regar es un rito simple, y en ese momento que riega uno se conecta, genera “su” mito.  En mi caso, cada vez que riego la pieza, sé que va a crecer la semilla, pero también van a crecer mis sueños.
En mi obra, teniendo en cuenta la temática del agua y el fuego, utilizo los dibujos de la cultura moche, posterior a la chavín. Ellos representaban distintos momentos de la vida, y hay uno de los momentos en donde interviene el dios Ayapaec, que se encarga de traer el sol cuando el sol se va. Se encarga de pasar por la costa, va a la sierra, llevando una concha marina. Cuando llega a la selva le entrega la concha a un ser y el ser le devuelve el sol. Y luego nuevamente regresa a la costa y lleva al sol a la comunidad, con el arcoíris y la lluvia.”

Selene Navarro. Trevelin, Chubut.
“Tengo 29 años, es mi primer barro. Hago cerámica hace 10 años. Soy profesora de Artes Visuales. Aquí en el norte de Argentina, se siente otra energía , el ritmo de vida es como mucho más tranquilo, mucha paciencia, mucha calma. En mi pueblo, estamos como un poquito más acelerados. Estoy muy contenta, porque traje a una de mis alumnas del grupo de adultos. Yo soy de Trevelin, pero soy profe itinerante, recorro pueblitos. Daniela es una de mis alumnas de Esquel, Daniela ella vive en Nahuelpan, que es una comunidad mapuche-tehuelche, es la primera vez que sale, y eso me tiene como muy emocionada, muy orgullosa. Vengo trabajando con mis alumnos de las escuelas rurales “los tótems y su significado”. Entonces la propuesta fue traer lo que vengo trabajando con mis estudiantes. En los primeros dos días surgió que la arcilla se quebraba, por el viento, con un montón de complicaciones, entonces decidí llevar la arcilla al hotel donde nos hospedamos. Y armamos como un tallercito de noche con Dani y las chicas que están alojadas, que se terminaron sumando, todas haciendo una piecita, reformulamos el trabajo, “es un tótem colectivo.» Como cada piecita es de alguna persona que vamos conociendo, me gustó esta manera de trabajar lo colectivo.”

Valentina Gil. Buenos Aires
@barrovalito
“Yo estudié cine, y de forma autodidacta comencé a hacer cerámica en el 2020. Pasé por la Escuela Nº1 de Bulnes, pero este año porque me mudé a Mendoza. Yo soy muy nueva en la comunidad cerámica. Bulnes me dio una formación muy buena y con todo lo que yo había aprendido sola, empecé a dar clase de escultura. Ahora soy profe de escultura, y también tatúo.”

 

 

Verónica Cebey. Tigre, Buenos Aires
@veronicacebey
“Segundo barro. El barro anterior estuve representando a Santa Rosa, La Pampa. Porque yo vivía allá. Nací en Tigre, Buenos Aires, pero soy un alma viajera. En Santa Rosa aprendí cerámica, en la Escuela de Cerámica de Santa Rosa. Y volví a Tigre. Estoy rearmándome nuevamente, reencontrándome con mi tierra. En mi obra quise hacer dos personajes guardianes, de uno y otro, entrelazados entre sí. Por eso la pieza, una vez que esté horneada, irá cocida como si fuese una urdimbre y una trama entre medio estos dos personajes.”

Iris Iramaz e Iván Escudero. Buenos Aires
@astralobjetosceramica
“Primera vez del barro y primera vez que conocemos Salta. Y trabajando con la arcilla local, sin ningún agregado y tan lejos de nuestro taller. Tenemos 30 y 35 años. Nosotros venimos de las artes visuales, de la escuela Polivalente de Arte Nº1 de Martínez. Y nos acercamos a la arcilla, aprendiendo en distintos talleres. Esta participación aquí es un desafío muy interesante, el hecho de trabajar en la plaza y lidiar con el viento, trabajar con una pasta diferente, y también estar dialogando con las personas que se acercan… es muy nutritivo escuchar y también compartir con otros artistas de todo Latinoamérica, compartir con todos. Nuestra obra, como la temática de este año era el agua y el fuego, pensamos en un alambique, una especie de destilador, que una estos dos elementos, el agua y el fuego, para crear algo nuevo, para ayudar a crear algo nuevo.”


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