Hace muchos años que no asisto al ENACER, pero eso no quita que, en mi condición de miembro fundador, Dinosaurio como se nos denominó a algunos y lo aceptamos, o simplemente vulgar metiche, no pueda acercar algunas ideas o simplemente recordar algunas decisiones tomadas en su momento que intentaban resolver aspectos funcionales.
Supe que recientemente se realizó la votación para elegir la sede del próximo encuentro. Eso me recordó los debates que tuvimos, creo que hace mas de treinta años sobre cómo debería ser la manera mas justa para garantizar la representatividad federal en un país tan complejo.
Puede que cometa algún error porque no tengo documentación escrita conmigo pero la forma por la que se optó fue más o menos la siguiente:
En la asamblea de cierre se elegirían los delegados de las localidades presentes, esos delegados podrían además representar a una región. (Ej.: el delegado de Esquel podía a su vez representar a la región de Chubut-Cordillera).
Las regiones, que tendrían un voto para decidir futura sede, se habían determinado según las características específicas de cada provincia (según nuestro criterio). A saber:
Las provincias con mayor complejidad (por distancias, población, etc) tendrían dos regiones.
Chubut y Río Negro tendrían un representante por “Cordillera” y otro por “Costa”.
Provincia de Buenos Aires, mucho mas compleja, uno por zona Sur y otro por zona Norte, teniendo en cuenta las secciones electorales, el punto medio era la ciudad de Azul para dar alguna referencia. Se excluía el conurbano o área metropolitana.
En el caso mas complejo, Capital Federal (así la llamábamos y no el horrible CABA) y área metropolitana se decidió que las Escuelas presentes (Avellaneda, Bulnes y creo que también Arranz) tendrían un voto y los ceramistas independientes presentes deberían reunirse a través del delegado y votar, siendo el resultado un voto ( 1 voto ).
En aquel momento las demás provincias tendrían un voto ya que sus presencias era limitada.
Se trataría de dar difusión en localidades no presentes, a través de la participación activa de cada delegado para incorporarlos al futuro encuentro. Llegado el caso y con información adecuada suministrada por el delegado, esas localidades podrían votar por la futura sede.
¿Cuál era el criterio de esta reglamentación tan arbitraria? Decidimos que debíamos balancear el peso de las sedes con mayor cantidad de representados (Ej.: Escuelas), con el de las provincias con menos representación ya que si se hacía nominal o sea por personas individuales, una Escuela podría determinar la votación por si sola. Por el contrario, si cada localidad valiese un voto, el delegado de Buenos Aires Norte podría hacer votar a Junín, Pergamino, Rojas, Salto, San Nicolás, Lincoln, Pehuajó y más, cada una con un voto y pesar mucho más que toda una institución o delegación donde votasen muchísimas más personas. Espero que haya sido suficientemente claro.
Uds. me dirán que es injusto EQUIPARAR a una provincia con un representante de sólo una localidad con Buenos Aires Sur, donde están Bahía Blanca, Necochea, Mar del Plata, Tres Arroyos, entre otras localidades importantes. Tienen razón. Quizás fue la manera mas adecuada para la estructura del momento, muy distinto del actual. El criterio fue siempre tener en cuenta el espíritu federal, asentado en la cláusula fundacional de que nunca debía ser realizado en el área metropolitana de Buenos Aires. Teníamos un ansia de ampliar cada vez más la presencia del ENACER en toda la geografía del país. Todo cambió, así como también cambiaron las necesidades que teníamos entonces con respecto a las actuales.
Lo que creo que no cambió es el deseo de encontrarnos personalmente, de compartir y abrazarnos.
Quizás sea el tiempo de reconsiderar la forma en que ejercemos nuestra “democracia interna”, adaptarla a los momentos que corren, no perder de vista los objetivos primeros que le dieron vida al ENACER y que lo sostuvieron por 40 años. No sea cosa que mas rápido que ligero, como hubiese dicho mi madre, no nos demos cuenta y se transforme en otra cosa. No sea cosa que terminemos confundiendo un coipo con un carpincho o peor un carpincho con un “capibaia”.
Guillermo Mañé @guillermo.mane
Dinosaurio.
Rojas. Provincia de Buenos Aires.
